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jueves, 14 de agosto de 2014

El Leganés espera descartes de Primera y Segunda


Al Leganés aún le faltan un lateral derecho (o central si Postigo juega de lateral), un medio centro creador, un extremo (a ser posible izquierdo) y un delantero (si Rubén RamosTiago no se quedan). Hasta el 31 de agosto no hay prisa por cerrar la plantilla, ya que el Leganés está dispuesto a esperar a los descartes de equipos de Primera y Segunda para conseguir alguna cesión o intentar el fichaje de aquellos que rescindan contrato y que de verdad marquen la diferencia en un equipo de Segunda División. 

Por si el Murcia bajaba a Segunda B se tanteó la disponibilidad del extremo Tete, el lateral derecho José Martinez y el mediocentro Dorca. Se habló con Alberto Escassi que finalmente eligió ayer al Alcorcón. Se ha hablado con Bahía Internacional para conseguir la cesión de Borja Bastón, que pertenece al Atlético y no cuentan con él en el Depor. Y hoy dicen en Elche que el Lega está interesado en la cesión del mediapunta ganhés Anaba, que tiene 21 años y es Internacional sub 20. Como leéis, mucho movimiento de despachos pero nada cerrado. 

El Leganés es de los dos presupuestos más bajos de la categoría (junto al Llagostera) y debe saber gastar cada euro invertido sin equivocarse. Estamos a 14 de agosto y no hay que ponerse nerviosos. En Butarque todo los aficionados saben que en las últimas temporadas, por ejemplo, el delantero goleador ha llegado el último o penultimo día de mercado: Carlos Álvarez, Dioni, Arruabarrena ... y al final fueron jugadores que marcaron la diferencia.

Foto: www.deportivoleganes.com


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jueves, 20 de febrero de 2014

El belga que compró el Alcorcón como lugar de encuentro

Roland Duchatelet se presentó el jueves 13 de febrero en Santo Domingo. Jersey azul, camisa blanca con el cuello sobresaliendo, pelo canoso, informal pero apañao y con ese aire despreocupado de la gente que lo tiene todo y busca nuevos objetivos para no aburrirse.


Roland Duchatelet en el césped de Santo Domingo

Duchatelet es un empresario belga de 68 años, que el pasado 10 de enero compró el Alcorcón por unos 4 millones de euros y que además  posee otros cuatro clubes en Europa: el Charlton Athletic inglés, el Standard de Lieja belga, el Carl Zeiss Jena alemán y el Ujpest húngaro.

El sueño de éste sexagenario belga en el Alcorcón es tan bonito como utópico. Su idea es convertir el club amarillo en un punto de encuentro de todos los vecinos de la ciudad. Conseguir que la gente sienta el equipo en el corazón y a partir de ahí crecer, tanto en masa social como en calidad para acabar jugando en Primera División. Qué fácil es decirlo y qué difícil parece hacerlo.

Eligió el Alcorcón por su estabilidad financiera, porque no tiene deudas y porque con poco dinero ha hecho grandes cosas, como jugar los Play Off de ascenso los últimos dos años. Había otras opciones en España, pero prefirió el equipo alfarero porque está en Madrid y eso según él significa que hay una dinámica positiva de la sociedad que se puede aprovechar para conseguir su objetivo.

Como todos ésta temporada, Duchatelet se ha dado cuenta de que la plantilla tiene calidad pero le falta gol. Por eso, y aunque no creo que quiera hacer alineaciones, dejó caer que para meter goles ha traído al delantero israelí Dudu Biton en el pasado mercado de invierno, o al media punta uruguayo, de 18 años, Guillermo Méndez.

Es una práctica habitual de éste belga, comprar un club y traspasar jugadores entre ellos. Según él porque los jóvenes son la base del fútbol y todos deben tener oportunidades de jugar, conocer y crecer en otros países y en otras ligas. Pero a mí me viene el recuerdo del Leganés del argentino Daniel Grinbank, que, en el 2003, quiso usar a otro club de Madrid para que fuera el escaparate de jugadores propios a los que quería colocar en Europa. Usó al Lega para su negocio personal y cuando vio que la cosa no salía cómo esperaba dio la espantada a mitad de temporada y dejó a los pepineros en Segunda B, de dónde no han salido hasta la fecha.

Aunque Duchatelet se ha cuidado mucho de dejar claro que su gestión nada tiene que ver con la del Granada de la familia Pozzo, ni con la del indio del Racing al que ha costado tanto echar de Santander. El belga dice que él es un gestor económico que se va a apoyar en la gente que sabe y conoce el Alcorcón. Por eso aprovechó para desvelar que la destitución de Miguel Álvarez y la vuelta de Pepe Bordalás fue con su consentimiento, pero aconsejada por la parcela deportiva amarilla.

A mí no me dio mala impresión el tipo. No creo que esté intentando engañar a nadie, aunque a lo mejor me dejo llevar más por el corazón que por la cabeza. Pero que nadie espere que el Alcorcón va a disparar su presupuesto para la próxima temporada y que va a hacer grandes fichajes, pues el CSD y la LFP no permiten inyecciones económicas en las SAD y tanto los gastos como los ingresos están ahora muy controlados.

Ojalá le salga todo bien, por lo que me toca. Porque ésta es mi tercera temporada siguiendo al Alcorcón y su sueño del ascenso también lo he hecho mío de alguna manera. E incluso puede ocurrir esta misma liga, porque la Segunda está tan apretada que tres victorias te meten arriba y tres derrotas te hunden abajo y el Alcorcón ahora mismo tiene todo igual de cerca que lejos. Y con el regreso de Bordalás, el equipo ha recuperado la seguridad defensiva, la verticalidad ofensiva y la actitud que con Álvarez había perdido. Toca menos, pero saben hacia dónde van. Ya hasta tiran a puerta y todo.


Lo dicho, que la llegada de Duchatelet de verdad sea porque el belga quiere hacer negocio ayudando a crecer a un club modesto para que viva en el Olimpo de los Dioses. Y que no sea un negocio personal para la venta de sus propios jugadores y engordar su capital particular, porque en España, de listos, chorizos, ladrones, aprovechados y pícaros estamos ya hartos, que para eso tenemos políticos, que afortunadamente, aún no se han metido a negociar con nuestro deporte.